martes, 11 de junio de 2013

UN CUENTO PARA EL MUNDO DE HOY


Imagen de la Red.

RAFAEL

Al fin había llegado la noche y con ella un silencio de cristal se cernía sobre la casa. La casa estaba oculta por los árboles del jardín que la aislaban de la carretera y del resto de los vecinos. Rafael la había elegido precisamente por eso: parecía que nada podía perturbarlo allí dentro. Cuando llegaba de trabajar, simplemente cerraba la puerta y entraba en su mundo privado; se preparaba la cena, veía una película y, sin más, cada noche, se acostaba, como en un ritual monástico.
Y se acostaba porque era ése el momento único de su auténtica intimidad, la más suya, la más despojada de artificios y la más silenciosa. Le había costado años llegar a la conclusión de que las mujeres lo usaban y lo olvidaban como algo de un solo uso, como un jaboncillo de hotel, como un clínex… como una jeringuilla, como un tampax.
Rafael era un inventor mal aprovechado. Tenía algunos artilugios ingeniosos que nunca había patentado porque, si triunfaba, su vida se vería reducida a más ingresos, a una cuenta con muchos ceros, muchos amigos sin interés y más mujeres de quita y pon.
Rafael había inventado unos labios de silicona biológica, provistos de una sutil resistencia eléctrica que los hacía tan cálidos y dulces como los de una mujer. A Rafael, del amor, sólo le importaba la ternura y desembocar en los mares de una apoteosis final cercana a los delirios celestes. Pero las mujeres, al menos las que él había conocido, terminaban siempre igual, ¿tienes un cigarrillo? ¿qué tal un café? Me has puesto perdida… voy al baño. Y alguna hubo que se fue al baño con la ropa en la mano y no volvió. Rafael estaba tan desencantado del comportamiento de las mujeres que, a la última, le puso sobre la mesita la cajetilla, el mechero, el café en un termo (para que lo   tomase calentito) y llevó su ropa al cuarto de baño. Tuvo la precaución de dejar la puerta abierta. Fue un acierto pleno, ella, cuando hubo terminado, se sentó en la cama en silencio y, mientras se tomaba el café, fumaba el cigarro con cierta premura. Se levantó y encontró su ropa perfectamente ordenada en la barra del toallero. No la volvió a ver. Sólo escuchó el leve chirrido de la puerta del jardín al abrirse y cerrarse.
Eran ya muchas noches haciendo uso de sus labios entreabiertos sobre los labios de silicona… Tantas que ni las recordaba y empezaba a amarlos con un amor extraño pero tan satisfactorio que pensó que nada podría sustituirlos nunca. Eran perfectos. Esa noche, se duchó con cuidado, se perfumó con exquisitez, salió del cuarto de baño y sacó de la estantería más alta del armario una caja de madera taraceada de marfil. La abrió y extrajo los labios rosados y dulces. Perecían míralo, ofrecerse; parecían latir. Les puso una pila y se acostó.
Imagen de la Red.
Los puso sobre su boca y los sintió húmedos y cálidos, como de carne viva y caliente. Tuvo la sensación de que el sueño lo envolvía en ardientes caricias y por un segundo pensó que era el exceso de trabajo y no una alucinación. Una nebulosa de placer y devoción lo dejó sin aliento. Pero siguió besando sus labios con sus otros labios… Sus manos empezaron a recorrer el cuerpo de la mujer que estaba sobre él, tan entregada como él mismo. Ésta le devolvía cada beso y cada caricia mientras él iba sintiendo su peso y su calor, su deseo de él, precisamente de él, mientras se abría hasta el interior de su sangre sin prisa; sintió su aroma de hembra, su pelo suave y largo rozándole la cara… Sintió que se quedaba dormido y que un sueño sublime le envolvía los sentidos y el alma.
Amanecía cuando Rafael se despertó. Se sintió ligero, feliz; sintió que, no sabía cómo, su vida había cambiado. Había sido un sueño perfecto, el mejor de su vida. Buscó entre las sábanas los labios de silicona y se encontró con las nalgas de una mujer que, vuelta de espaldas, dormía plácidamente. No se asombró demasiado. Estaba curado de sorpresas y las mujeres eran así, lo sorprendían siempre. Esperó.
Imagen de la Red.
Ella respiraba plácidamente. Rafael no se atrevió a moverse. Una hora después, la mujer se deslizó de la cama como una sombra blanca y azul… se agachó, recogió de la alfombra los labios de silicona, que se habían caído, y salió de la habitación sin volver la cara, sin decir adiós. Tan sólo una mancha de carmín en la almohada…
Por la misma puerta se fueron juntos la mujer y sus labios. Lo que no supo nunca fue si ella los llevaba puestos.


Aurora.

26 comentarios:

  1. Cuando he terminado de leer me he quedado sorprendida, cachislamar, me parecía que estaba en el cine de tan reales que veía las imágenes.- Besicos.

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  2. Pues igual una peli de ciencia ficción. Un abrazo.

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  3. Querida Aurora: Me quedo sorprendido por varias razones. ¿No podías haber elegido otro nombre para tu protagonista y suprimido la palabra ternura? No daré más pistas.
    De alguna manera me hace recordar, en ciertos detalles, a la novela de la que te hablé y que ayer mismo recibí con las correcciones definitivas de mi correctora.
    Ahora solo me queda releerla de nuevo, volver a tener antiguos sentimientos y emociones, si es posible amarla con intensidad y si tuviera algo de dinero disponible publicarla. ¡Que lata esto de estar jubilado y tener hijos pequeños! Atención, atención. No lo digo por mis niños. Es, tal vez, lo mejor que me ha sucedido en la vida cuando ya tenía cincuenta y tres años.
    Pues bien, me ha encantado y más cuando lleva mi propio nombre. Tampoco, al respecto, diré más.
    Aurora, fue una auténtica maravilla poder charlar brevemente contigo. Gracias.
    El blog de Torrelodones Asociación Cultural Independiente "TACI", está abierto a todos los escritores, fotógrafos, gastrónomos, etc y para mí sería importante contar en alguna ocasión con tu colaboración. Solo la primera vez, al tiempo que se mandan el texto y fotos, se solicita una breve referencia biográfica del autor.
    Recuerda, por favor, dar publicidad al concurso de poesía y narrativa breve convocado por TACI y que te garantizo que el fallo será pulcro.
    Recibe todo mi afecto y cariño. Un beso

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    1. La vida está llena de coincidencias. Fue el primer nombre que se me ocurrió, no hay más misterio. ¿Ternura? ¿Alguien con un mínimo de sensibilidad es capaz de rechazarla? Y mi cuento, no es más que un cuento, sin pretensiones, de verdad. Sé que no está tan lejos de la realidad, no por su final sino por su temática. Pero tampoco pensé en eso. Simplemente, tuve una idea y voilá...
      Me encantará leer tu novela, seguramente aprenderé mucho de ella porque soy buena lectora y buena observadora. Ahora mismo estoy inmersa en un libro de Primo Levi, "Trilogía de Auschwitz" que me está alejando de tanta película comercial y tanto libro con pésima información sobre los campos de exterminio nazis. Luego, si la tengo ya, le toca a la tuya. Por riguroso orden de recepción...
      En cuanto a lo que dices de los niños, por supuesto que lo entendí de la forma correcta, no hay nada más hermoso que dar vida a un ser humano.
      Si quieres alguna colaboración, puedes copiar y pegar la que quieras de este blog. Hay más cuentos. Y bastantes poemas. Y estaré encantada y agradecida. Mañana te mando una foto y una reseña biobibliográfica.
      Y para mí también fue un placer charlar contigo. Eso tiene ser amigos de Santiago, él siempre tan atento, tan persona y tan desinteresado. Tanto Gloria como él son dos magníficas personas y yo los quiero mucho.
      Daré publicidad al concurso de poesía desde el blog, pero tengo que escanearlo.
      Un abrazo a los dos, bueno a los cuatro. Aurora

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  4. Que esse Dia Dos Namorados
    Seja o mais Feliz da Sua Vida.
    Tomara , que esse Dia tenha resevado
    momentos de eterna felicidade.
    Não importa o Pais onde você esta ou mora
    essa Data deve ser comemorada com amor e muita Paz.
    Na postagem tem um presente é seu pode levar
    ficarei feliz em ver no seu blog.
    Um beijo terno e carinhoso.
    Um abraço pelo Dia consagrado ao amor
    e felicidade.
    Carinhosamente ,, Evanir..

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  5. Muchas gracias, Evanir, pero no estoy enamorada. Un beso.

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  6. Siempre sorprendes. y para bien.
    Biquiños

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    1. Pero qué amiga más generosa tengo... Biquiños.

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  7. Mundo frívolo el de hoy. Parece que el romanticismo ha quedado olvidado,

    Buen relato para reflexionar.

    Un abrazo, Aurora

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    1. ¡Si sólo fuese el romanticismo! Un abrazo, Amalia.

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  8. Bueno, después de lo leído en tu relato y de haber seguido los comentarios anteriores, poco más puedo añadir, si acaso felicitarte por unas letras perfectamente hilvanadas en un cuento que tiene su dosis de humor, (no podía faltar), y esa otra parte de ficción que tan bien sabes conjugar.
    Un abrazo en la noche "miguiña"

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    1. ¿Qué haríamos en esta vida, tan vacua a veces, sin humor? Y digo a veces porque vivir ya no resulta sencillo. Un abrazo, miguiño.

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  9. Aurora, me encanta el cuento.
    Las razones son varias. La historia es atrayente, la narración ágil, el personaje magníficamente perfilado, el tema sugerente. La soledad, el aislamiento, la incomunicación, la complejidad de las relaciones. Un cuento redondo.
    Un placer leerte.
    Un abrazo

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    1. Muchas gracias, Felicidad. Un honor que tú, tan buena cuentista, me digas eso. Un abrazo.

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  10. Un cuento,en efecto,muy actual.Hoy día hay poco espacio para la ternura y entra en juego a menudo la imaginación para satisfacer las necesidades más básicas.
    Está muy bien narrado aunque no me esperaba un final así.Entiendo que esos labios terminaron por sustituir a la mujer de sus sueños,aunque no me cuadra que al final
    terminara desapareciendo como las demás y encima con los labios incorporados.Tal vez es que esa parte no la entendí muy bien.

    Abrazos.

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    1. Y si la imaginación lleva las de ganar, no es tan malo.
      No creo que sea necesario entenderlo. He jugado con el misterio y la fantasía, no la mía, sino la de Rafael. Y no dice nada de que lleve los dientes incorporados, eso es precisamente lo que Rafael no sabrá nunca. Se fue como las demás... al fin y al cabo, era una mujer.
      Pero eres tú quien debe poner el final que crea conveniente, el que desees para rematarlo o para dejarlo igualmente abierto.
      Muchas gracias por tu atención, tan amable siempre. Un abrazo.

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  11. Disfruté tu manera de contar la soledad, la de él y la de ellas (muy real y actual). Para mí quedó claro que ella sí los usó y luego viendo el resultado se los llevó, seguro que volverá a usarlos. Y él tendrá que hacerse otros.
    Y así vivmos en este mundo de hoy: acompañados por la soledad. El hombre y la mujer separados,quizás por demasiado egoísmo.
    Un fuerte abrazo, Aurora.

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  12. Es otra forma la tuya, de cerrar el cuento. Imaginación no te falta y es tan necesaria para escribir como para leer. Eso de "él tendrá que hacerse otros" me hace sonreír, parece una especie de castigo jajajaja. Como es tan buen inventor seguro que los próximos serán mejores que los primeros o, tal vez, les añada algo y sean algo más que unos labios... Podría continuar el cuento, tener un par de capítulos más...
    Bien, en cuanto a tu última observación, es cierto. Ése es el mundo de hoy, el de las íntimas soledades, de las que nos refugiamos e lugares virtuales o en otros que también nos aíslan. No sé si es bueno o malo, el tiempo lo dirá. No creo que nada elegido voluntariamente sea malo, lo malo, lo peor de todo, es llegar a ello porque no se encuentra otra cosa.
    Un abrazo, ohma, y muchísimas gracias.

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  13. Aurora:
    Muy buena historia es la que has traído hoy.
    Cualquiera sueña con hallar su mujer ideal; la llave de acceso es a través de sus labios y sus besos. De allí la corporización de ella a través de sus labios.
    Cuando -por fin- Rafael la halla, no puede creerlo. Lástima, ella no era para él...
    Pobre infeliz, esas casualidades no se repiten.
    Un gran abrazo.

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    1. ... Qué lástima, Arturo, que no aprendamos, tanto unos como otras, que los ideales no existen y que queremos construir a los demás a nuestra imagen o a nuestra voluntad, como hacemos con Dios.
      Y es cierto, esas casualidades no se repiten, como los trenes al infierno, pasan y no retornan,
      Un abrazo. Y muchas gracias.

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  14. Pues el otro día, en un mercadillo, un chino y dos senegaleses vendían unos labios igualitos. Los tenían en oferta, porque estaban usados, pero me llevé tres por diez euros. Ahí ando, practicando la ternura.
    Abracitos

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    1. ¿Y no sospechas quién vendió al chino y a los senegaleses unos de esos labios? pues eso. Diez euros no son dinero e imagínate tú el bien que hacen.
      Me alegro mucho de que unos labios hayan hecho tamaño recorrido y terminen en tan buenas manos o lo que sea. Un abrazo. No dejes de practicar.

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  15. Un cuento,que nos hace pensar...El hombre busca la satisfacción sensual y sexual y se olvida del amor...Un cuento, que lleva una buena crítica interna...La mujer,que lo hizo feliz por una noche se fué...y él no supo valorarla, ni retenerla, porque al fin y al cabo sólo pretendía satisfacer su ego...Esa mujer lo sabía y al irse, Rafael,perdió la oportunidad de su vida..
    Mi gratitud y mi abrazo grande por compartir, Aurora.
    M.Jesús

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  16. Es curioso, cada día me causa más sorpresa, cómo cada uno tiene su propia interpretación de lo que lee. Hace tiempo yo formaba parte de un club de lectura y analizábamos los libros que leíamos y nos pasaba lo mismo. Cada uno veía una cosa, con lo que todos nos enriquecíamos.
    Un abrazo y mi agradecimiento por toda tu atención.

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  17. Sin dudas quien solo vive de sensaciones pasajeras , no es capaz de ver o sentir mas que eso...
    crear algo a su vez para su propio acomodo y satisfacción ...persiguiendo sus propios fines
    sin importar el otro o quien en verdad
    le regaló el amor...algunos pasan de largo de todo eso...

    la gente nunca aprende ...de esto esta lleno el diario vivir.

    saludos

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    1. Es cierto, todos o casi todos, pasamos por la vida casi sin verla, casi sin ser conscientes de lo que nos aporta, lo bueno y lo malo, porque todo forma parte de nuestra existencia. Recordemos aquellos versos de Rilke, "Dejad que todo os suceda, la belleza y el espanto" Un abrazo, y hasta cuando quieras.

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